“Practical Magic 2” recupera la magia de las hermanas Owens con Bullock y Kidman
La secuela reúne nuevamente a Sandra Bullock y Nicole Kidman en una historia sobre amor, herencia familiar y hechicería que apuesta por la nostalgia sin abandonar la extravagancia de la película original.
Las brujas Owens regresan a la pantalla
Más de dos décadas después del estreno de “Practical Magic”, Sally y Gillian Owens vuelven a compartir pantalla en “Practical Magic 2”. Sandra Bullock y Nicole Kidman retoman sus personajes en una producción que recupera las pociones, los hechizos y las maldiciones familiares que convirtieron a la primera película en un título de culto.
La nueva entrega también incorpora a Stockard Channing y Dianne Wiest como las tías de las protagonistas, dos figuras excéntricas que vuelven a aportar una dimensión familiar y cómica al universo de las hermanas Owens.
Una secuela nacida de la nostalgia
La película original, estrenada en 1998, combinó fantasía, romance, comedia y drama familiar en una historia protagonizada por dos mujeres que intentaban escapar de una maldición. Su mezcla de estética noventera, humor y afecto entre hermanas le permitió conservar una base de seguidores durante años.
“Practical Magic 2” llega en un contexto dominado por secuelas, reinicios y nuevas versiones de producciones populares. Sin embargo, el carácter peculiar de la película de 1998 hace que su regreso resulte menos previsible que otras continuaciones impulsadas únicamente por la nostalgia.
La nueva cinta vuelve a situar en el centro una historia protagonizada por mujeres maduras, una apuesta poco habitual en una industria que con frecuencia reserva los papeles principales para personajes más jóvenes.
Sally intenta alejarse de la magia
En la secuela, Sally ha abandonado la práctica de la magia. El personaje interpretado por Bullock continúa siendo la hermana más sensata y racional, mientras que Gillian conserva su personalidad espontánea y su vínculo más natural con el mundo sobrenatural.
La decisión de Sally está relacionada con la maldición que durante generaciones condenó a morir a los hombres amados por las mujeres Owens. Aunque al final de la primera película creyó haber roto el hechizo, su vida posterior no confirmó esa esperanza.
El segundo esposo de Sally, interpretado en la película original por Aidan Quinn, murió después de algunos años de matrimonio. A partir de esa experiencia, la protagonista decidió borrar de manera sobrenatural los recuerdos relacionados con la magia de sus hijas, con la intención de impedir que se enamoraran de un hombre sabiendo que esa relación podía terminar en tragedia.
La secuela conserva el tono irregular de la original
Susanne Bier dirige la película a partir de un guion escrito por Akiva Goldsman, coguionista de la producción original, junto con Georgia Pritchett y Kelly Marcel. La historia vuelve a basarse en el universo literario de Alice Hoffman.
La nueva entrega mantiene algunos de los rasgos más reconocibles de “Practical Magic”: cambios bruscos de tono, efectos especiales deliberadamente extravagantes y canciones de Stevie Nicks, cuya presencia permanece asociada a la identidad de la saga.
El resultado busca ampliar la historia familiar de las Owens sin convertirla en una fantasía convencional. La magia funciona tanto como elemento sobrenatural como metáfora de la herencia, el duelo y los vínculos que pasan de una generación a otra.



