Anna Kendrick dirigirá Los siete maridos de Evelyn Hugo: Netflix resucita su adaptación más esquiva
Cuatro años, tres directoras y ningún fotograma rodado. La novela de Taylor Jenkins Reid que conquistó TikTok antes de que TikTok conquistara todo tiene por fin a alguien dispuesta a llevarla hasta el final
Hay libros que el cine desea y no sabe cómo merecer. Los siete maridos de Evelyn Hugo, la novela que Taylor Jenkins Reid publicó en 2017 casi en silencio y que tardó años en convertirse en el fenómeno que hoy es, lleva desde 2022 atrapada en el limbo más frustrante de la industria: el de los proyectos que todo el mundo quiere ver hechos y nadie consigue terminar de hacer.
Netflix compró los derechos con urgencia, como quien rescata algo antes de que otro se lo lleve. Luego vinieron las directoras, los guiones, las salidas discretas y los comunicados que no explicaban nada. El resultado, hasta este lunes, era una película que existía sobre el papel y en ningún otro lugar.
Anna Kendrick entra ahora a dirigir la adaptación, y con ella llega algo que el proyecto no había tenido en cuatro años: la sensación de que esta vez podría ir en serio.
Una actriz que aprendió a mirar desde el otro lado
No es un capricho ni una maniobra de relaciones públicas. Según Deadline, después del éxito de Woman of the Hour, Netflix trabajó activamente para que el siguiente proyecto de Kendrick detrás de la cámara fuera con ellos. Revisaron varios guiones juntos. Evelyn Hugo fue el que más convenció a ambas partes.
Vale la pena detenerse aquí. Woman of the Hour llegó al Festival de Toronto en 2023, Netflix la compró por ocho cifras y la película obtuvo un 91% en Rotten Tomatoes y un 74 en Metacritic. No es el debut inseguro de alguien que prueba un hobby. Es el trabajo de una cineasta que entiende el suspense, la incomodidad moral y los personajes que esconden más de lo que muestran. Que eso sea exactamente lo que pide Evelyn Hugo no parece una coincidencia.
Kendrick dirigirá a partir de un guion de Liz Tigelaar —Little Fires Everywhere—, actualmente en revisión por Francesca Sloane, quien ha trabajado en Atlanta, Fargo y Mr. & Mrs. Smith. Taylor Jenkins Reid estará presente como productora ejecutiva. La autora, que ya vivió la experiencia de ver su obra convertida en serie con Daisy Jones & the Six, sabe lo que se juega cuando cedes un personaje a otras manos. Su presencia en el proyecto no es decorativa.

El peso de lo que heredó
Antes de Kendrick, dos directoras —Leslye Headland y Maggie Betts— habían estado vinculadas al proyecto y acabaron abandonándolo sin que se explicara públicamente el motivo. En la industria, ese tipo de salidas silenciosas suelen decir más que cualquier comunicado. Pueden hablar de visiones incompatibles, de presupuestos que no cuadran, de un estudio que no termina de decidir qué quiere de una historia. Cuatro años y dos salidas antes de rodar un solo plano es un historial que pesa. Variety
Lo que Kendrick hereda es, también, una comunidad lectora con criterio propio y opiniones formadas. Desde su publicación, el libro estuvo más de 120 semanas en la lista de más vendidos del New York Times e impulsó buena parte del fenómeno BookTok en TikTok. Esos lectores llevan años imaginando a Evelyn Hugo, discutiendo quién debería encarnarla, construyendo una versión mental del filme que todavía no existe. Cualquier decisión de casting será medida contra esa película imaginaria que cada uno lleva dentro.
Jessica Chastain fue durante años la favorita popular para el papel principal, aunque ella misma descartó públicamente cualquier posibilidad de participar. Otros nombres como Ana de Armas o Eiza González han circulado entre los fans, sin confirmación ni desmentido oficial. Netflix, por ahora, guarda silencio sobre el elenco. Es el tipo de silencio que alimenta exactamente la conversación que una plataforma de streaming necesita antes de un lanzamiento.
Por qué importa más allá del entretenimiento
Los siete maridos de Evelyn Hugo no es solo un libro popular. Es una novela sobre lo que una mujer está dispuesta a sacrificar para existir en un mundo que no la reconoce entera: su identidad, su amor, su nombre. Sobre el Hollywood que fabricaba mitos aplastando a las personas que los protagonizaban. Sobre el precio de callar durante décadas y lo que ocurre cuando alguien decide, por fin, hablar.
Llevar eso a la pantalla sin convertirlo en espectáculo vacío es el reto real. No el casting, no el presupuesto, no los años de desarrollo. La pregunta de fondo es si una película puede sostener la intimidad moral que hace funcionar al libro. Anna Kendrick, que en Woman of the Hour demostró que sabe filmar lo que las personas no dicen, tiene al menos las credenciales para intentarlo.
El resto, por ahora, es silencio y expectativa. Que es, probablemente, el mejor lugar desde el que puede empezar esta historia.