julio 20 2026

Persecución en Durango activa código rojo tras intento de revisión de la Guardia Nacional

Los ocupantes de un vehículo escaparon de una inspección en las inmediaciones dePaseo Durango. Durante la persecución habrían realizado disparos y arrojado ponchallantas, lo que provocó un amplio despliegue de seguridad en distintos sectores de la ciudad.

La tarde de este domingo, una intensa movilización de corporaciones de seguridad mantuvo en alerta a la ciudad de Durango luego de que una persecución iniciada por elementos de la Guardia Nacional obligara a activar el protocolo de código rojo. El operativo comenzó cuando los ocupantes de un automóvil evitaron una revisión preventiva y emprendieron la huida, desencadenando un seguimiento que se prolongó por varias vialidades y generó momentos de tensión entre automovilistas y vecinos.

El despliegue, que involucró a autoridades federales y estatales, se desarrolló en diferentes puntos de la capital duranguense y concluyó en la colonia Francisco Zarco, donde fue acordonada una amplia zona para el desarrollo de las primeras investigaciones.

La persecución comenzó cerca de Paseo Durango

De acuerdo con los reportes preliminares, los hechos iniciaron en las inmediaciones del centro comercial Paseo Durango, donde elementos de la Guardia Nacional realizaban patrullajes de vigilancia. Al intentar inspeccionar un vehículo, sus ocupantes decidieron acelerar la marcha para evitar la revisión.

La negativa derivó en una persecución que avanzó por diversas calles de la ciudad, mientras las unidades oficiales trataban de interceptar el automóvil. Conforme el operativo se extendía, otras corporaciones fueron notificadas para apoyar en el seguimiento y reducir el riesgo para la población.

Reportan disparos y uso de ponchallantas

Versiones obtenidas de manera preliminar indican que, durante la huida, los tripulantes del vehículo habrían realizado detonaciones de arma de fuego y lanzado artefactos ponchallantas con la intención de obstaculizar el avance de las patrullas.

Aunque hasta el momento las autoridades no han informado sobre personas lesionadas como consecuencia de estos hechos, el nivel de riesgo obligó a reforzar el operativo y a mantener vigilancia especial en las rutas por donde avanzaba la persecución.

El uso de ponchallantas es una táctica empleada por grupos delictivos para dificultar el seguimiento de vehículos oficiales, ya que estos dispositivos dañan los neumáticos de las unidades que circulan detrás de ellos.

Código rojo movilizó a distintas corporaciones

Ante la evolución del operativo y el potencial peligro para quienes transitaban por la ciudad, las autoridades activaron el protocolo de código rojo, mecanismo utilizado cuando se presentan eventos de alto impacto que requieren coordinación inmediata entre distintas instituciones de seguridad.

La medida permitió la intervención conjunta de corporaciones estatales y federales para establecer cercos de vigilancia, controlar los accesos en diferentes sectores y apoyar las labores de búsqueda del vehículo involucrado.

La movilización fue perceptible en distintos puntos de Durango, donde ciudadanos reportaron el desplazamiento de numerosas patrullas y unidades oficiales.

El operativo concluyó en la colonia Francisco Zarco

El seguimiento terminó sobre la calle República de Perú, en la colonia Francisco Zarco, sitio donde las fuerzas de seguridad establecieron un perímetro de resguardo para realizar las primeras diligencias.

En esa misma zona también se registró un percance vial relacionado con el operativo, aunque hasta el momento las autoridades no han dado a conocer detalles sobre las circunstancias del accidente ni sobre posibles personas afectadas.

Personal especializado inició el levantamiento de indicios con el propósito de reconstruir la secuencia de los acontecimientos y determinar la ruta seguida por los ocupantes del vehículo.

Las investigaciones continúan

Al cierre de esta edición, ninguna autoridad había confirmado la captura de los presuntos responsables ni el aseguramiento del vehículo involucrado en la persecución.

Las investigaciones permanecen abiertas para establecer con precisión cómo se desarrollaron los hechos, verificar los reportes sobre disparos y el uso de ponchallantas, así como determinar las responsabilidades correspondientes.

Toda persona señalada en relación con estos acontecimientos debe ser considerada inocente mientras no exista una resolución emitida por la autoridad judicial competente.