Tala ilegal en Durango ya supera a la producción legal de madera, denuncian productores forestales

La tala clandestina en Durango se ha convertido en una crisis ambiental y económica. Raúl Barraza Armstrong denunció que por cada metro cúbico legal, circulan dos ilegales en el mercado negro
Durango, Durango a 01 de Mayo de 2026.- La tala clandestina volvió a colocar a Durango en el centro de la discusión ambiental y económica del país. El presidente de la Confederación de Productores Forestales de Durango, Raúl Barraza Armstrong, lanzó una advertencia que refleja la magnitud del problema: actualmente, la madera ilegal que circula en el estado prácticamente duplica a la producción autorizada por las autoridades federales.
El señalamiento no solo expone un mercado negro cada vez más fuerte en la Sierra Madre Occidental. También revela el impacto que enfrentan productores legales que sí pagan impuestos, seguridad social y costos operativos, mientras aserraderos clandestinos logran vender madera a precios mucho más bajos.
La problemática ocurre en uno de los estados con mayor tradición forestal en México, donde miles de familias dependen directa o indirectamente de la actividad maderera.
La madera ilegal desplaza a productores formales en Durango
Durante sus declaraciones, Barraza Armstrong aseguró que muchos aserraderos y fábricas operan fuera de cualquier regulación.
“Hay muchos aserraderos, muchas fábricas que no pagan seguro, no pagan luz y no pagan impuestos. Entonces eso les da margen a vender la madera más barata”, denunció.
El líder forestal explicó que esta competencia desleal afecta directamente a quienes sí cumplen con normas ambientales, laborales y fiscales. Mientras la industria formal enfrenta altos costos de operación, el mercado ilegal reduce precios al eliminar prácticamente todos esos gastos.
Según detalló, la diferencia ya se refleja claramente en el volumen de comercialización de madera en la entidad.

Por cada metro cúbico legal, circulan dos ilegales
Uno de los datos que más preocupa al sector forestal es la dimensión que ha alcanzado la extracción clandestina de madera.
“Yo voy a decir que legal dos por uno. Es dos de madera ilegal y uno de madera legal”, afirmó Barraza Armstrong.
La declaración evidencia que la tala clandestina podría estar superando ampliamente los niveles autorizados para aprovechamiento forestal en Durango.
El problema no solo representa pérdidas económicas para empresas y ejidos que trabajan legalmente. También amenaza la conservación de bosques estratégicos para la captación de agua, biodiversidad y equilibrio climático en la región norte del país.
Especialistas ambientales han advertido en distintas ocasiones que la tala ilegal provoca erosión del suelo, pérdida de ecosistemas y mayor vulnerabilidad ante incendios forestales.
¿Por qué la tala clandestina sigue creciendo?
Entre los factores que impulsan el mercado negro de madera destacan:
- Falta de vigilancia permanente en zonas serranas.
- Alta demanda de madera en diferentes industrias.
- Redes clandestinas de transporte y comercialización.
- Operación irregular de aserraderos.
- Insuficiencia de inspecciones federales.
Además, productores forestales señalan que muchas comunidades legales enfrentan dificultades económicas para competir contra precios artificialmente bajos.
Operativos federales no han logrado contener el problema
El presidente de la Confederación de Productores Forestales reconoció que sí existen acciones por parte de autoridades federales, particularmente de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y corporaciones federales que han intensificado operativos en carreteras y zonas forestales.
“Han detenido varios camiones con madera ilegal. La madera se decomisa y también los vehículos”, señaló.
Sin embargo, aseguró que estas medidas todavía no logran disminuir de forma importante la incidencia delictiva.
La percepción dentro del sector forestal es que el mercado ilegal continúa operando con fuerza debido a la extensión territorial de las zonas boscosas y a la dificultad para mantener vigilancia constante en regiones serranas de difícil acceso.
Durango enfrenta una presión ambiental cada vez más fuerte
Durango es considerado uno de los principales productores forestales de México. Sus bosques representan una fuente clave de empleo y desarrollo económico para decenas de municipios serranos.
Pero el avance de la tala clandestina también abre un debate sobre la capacidad institucional para proteger los recursos naturales frente a economías ilegales cada vez más organizadas.
El tema cobra relevancia en un momento donde el cambio climático, las sequías y los incendios forestales han incrementado la presión sobre los ecosistemas del norte del país.
La advertencia lanzada por el sector forestal no solo habla de pérdidas económicas. También refleja el riesgo de que la explotación ilegal termine debilitando uno de los patrimonios naturales más importantes de Durango.
