“Le dije que no tuviera problema”: Esteban Villegas defiende al secretario de Seguridad que fue al Mundial en día de trabajo
El secretario de Seguridad Pública de Durango, Oscar Armando Galván Villarrea, apareció en cámaras de televisión durante el partido inaugural del Mundial 2026. El gobernador Esteban Villegas salió a defenderlo con una explicación que no convenció a todos
Las cámaras lo encontraron donde nadie esperaba verlo. La justificación oficial llegó rápido, pero no sin costos
Oscar Armando Galván Villarrea, secretario de Seguridad Pública del estado de Durango, apareció captado por las televisoras nacionales e internacionales en las tribunas del Estadio Azteca durante el partido inaugural del Mundial 2026 entre México y Sudáfrica. No era un ciudadano cualquiera en las gradas: era el funcionario a cargo de la seguridad de uno de los estados con índices de violencia que siguen preocupando a la población.
La imagen circuló. Las críticas llegaron. Y el gobernador Esteban Villegas decidió no esperar: salió a dar la cara antes de que el tema escalara.
La versión oficial: trabajo primero, estadio después
Según el mandatario durangense, Oscar Galván se encontraba en la Ciudad de México por razones plenamente institucionales. Ese día había concluido la recepción de un cargamento de armamento destinado a fortalecer a las corporaciones de seguridad del estado, una gestión que, en teoría, justificaba su presencia en la capital.
Una vez terminadas las actividades oficiales, el secretario permaneció en la Ciudad de México junto a su esposa, quien atraviesa un proceso de recuperación de salud en un hospital cercano al Estadio Azteca.
Ahí entra la segunda parte de la historia: los hijos de Galván le tenían preparado un regalo por el Día del Padre. La entrada al partido inaugural. Y su esposa, desde el hospital, le pidió que fuera.
Villegas relató que el propio secretario lo llamó por teléfono para consultarle. La respuesta del gobernador fue clara: “No tengas problema. Si ya tus hijos te tenían preparado el regalo y tu esposa te lo está pidiendo, vale la pena que vayas un par de horas. De todos modos todo el mundo iba a estar viendo el juego”.
Lo que la defensa revela, aunque no quiera
El gobernador no mintió al apelar al factor humano. Los funcionarios públicos sí pierden cumpleaños, graduaciones y momentos familiares. Eso es real y no es menor.
Pero la explicación de VillegasVillarreal también abre una grieta que él mismo, quizás sin advertirlo, dejó al descubierto: el secretario de Seguridad de Durango necesitó pedir permiso para ir al estadio. Lo cual significa que, en criterio del propio gobernador, esa asistencia requería autorización. Si hubiera sido un asunto completamente privado y sin ninguna implicación pública, la llamada previa no habría hecho falta.
El problema no es que un funcionario vaya al fútbol. El problema es la foto, el contexto y la lectura que hace la ciudadanía: un estado que enfrenta desafíos de seguridad reales, y su secretario del ramo en las gradas de un partido mundialista, captado por las cámaras nacionales.
La percepción importa. Y en comunicación de gobierno, la percepción frecuentemente es la realidad.
El Mundial como espejo político
El Mundial 2026 no es solo un evento deportivo. Para México, sede compartida con Estados Unidos y Canadá, es una vitrina global con implicaciones de imagen, seguridad y gobernanza. Cada funcionario que aparece asociado al torneo —para bien o para mal— queda expuesto a un escrutinio amplificado.
Durango no es ajena a esa lógica. El estado ha apostado por una narrativa de recuperación de la paz y el orden. Una imagen como la de Galván en el Azteca, sin contexto previo, trabaja en contra de ese relato, independientemente de las circunstancias reales detrás de su visita.
Villegas Villarreal hizo lo correcto al explicar públicamente la situación. La pregunta es si esa explicación llega a quienes ya se formaron una opinión con la imagen, antes de que existiera cualquier versión oficial.
En política, casi siempre llega tarde.