Policía Municipal frustra extorsión telefónica y localiza a menor de 13 años en Nombre de Dios, Durango

Una joven de 21 años pidió auxilio al 9-1-1 luego de recibir amenazas y saber que su hermano había salido de casa tras ser engañado por presuntos extorsionadores.
Una llamada de auxilio al 9-1-1 permitió evitar el pago de una extorsión telefónica y localizar sano y salvo a un adolescente de 13 años en el municipio de Nombre de Dios, Durango.
El caso comenzó cuando una joven de 21 años, identificada como P.R.G., recibió llamadas de personas desconocidas que le exigían dinero bajo amenazas. Los sujetos aseguraban tener bajo su control a su hermano menor, cuyo paradero la joven desconocía en ese momento.
La llamada de emergencia activó la búsqueda
Ante la situación, la joven recurrió al número de emergencias y proporcionó la información disponible a las autoridades. La Policía Municipal activó el protocolo correspondiente para atender este tipo de casos y evitar que la familia realizara algún pago.
Los agentes recomendaron a la joven interrumpir la comunicación con los presuntos extorsionadores y no efectuar depósitos ni transferencias. Mientras se contenían las llamadas, elementos policiales comenzaron la búsqueda del adolescente, identificado con las iniciales E.R.G.
La intervención permitió separar los dos frentes del engaño: por un lado, las amenazas dirigidas a la familia y, por otro, la localización del menor.
El adolescente fue encontrado en la comunidad de El Charco
La búsqueda concluyó en la comunidad de El Charco, perteneciente al municipio de Nombre de Dios, donde los agentes localizaron al adolescente de 13 años en buen estado de salud.
De acuerdo con las primeras indagatorias, los presuntos responsables habrían contactado al menor por teléfono y, mediante amenazas y engaños, consiguieron que abandonara su domicilio. Posteriormente le habrían indicado permanecer en un sitio determinado y evitar cualquier comunicación con sus familiares.
Mientras el adolescente permanecía alejado de su hogar, los responsables utilizaban la situación para presionar a sus familiares y exigirles dinero.
La extorsión no llegó a concretarse
Una vez localizado, el menor fue puesto a salvo y posteriormente reunido con su familia. La intervención policial evitó que los presuntos extorsionadores recibieran el dinero que reclamaban.
El caso vuelve a poner de manifiesto el mecanismo utilizado en algunas extorsiones telefónicas: los delincuentes buscan aislar a una persona mediante engaños o amenazas y, al mismo tiempo, generan miedo entre sus familiares para presionarlos a entregar dinero.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas por estos hechos. La identidad y ubicación de quienes realizaron las llamadas permanecen bajo investigación.




