La FECCED detiene a exfuncionario del gobierno de Aispuro Torres por su presunta participación en peculado
La FECCED detuvo a David “N”, exfuncionario de la administración de José Rosas Aispuro en Durango, acusado de recibir recursos públicos retirados en efectivo sin justificación oficial. Ya está a disposición de un juez
David “N” habría recibido dinero público retirado en efectivo de cuentas de la Secretaría de Finanzas sin justificación documental. La Fiscalía Anticorrupción de Durango lo acusa de actuar como cómplice en la disposición indebida de recursos del erario estatal.
Otra orden de aprehensión cumplimentada. Otra detención que suma a un expediente que la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción del Estado de Durango viene construyendo, con paciencia y método, contra exservidores de la administración que encabezó José Rosas Aispuro entre 2016 y 2022.
Esta vez el detenido es David “N”. No era quien firmaba los cheques ni quien ordenaba los retiros. La FECCED lo acusa de algo que en los esquemas de corrupción institucional suele quedar en la penumbra: recibir. Ser el destino del dinero, no su origen formal. Participar sin dejar huella obvia. La ley mexicana tiene nombre para eso: partícipe cómplice.
Qué dice el comunicado oficial y qué significa en la práctica
La Fiscalía fue precisa en su comunicado. David “N” fue detenido por su probable responsabilidad en el delito de peculado, tipificado en el artículo 339 del Código Penal del Estado de Durango. La acusación concreta: haber recibido diversas cantidades provenientes de una cuenta bancaria de la administración estatal.
El mecanismo que describe la investigación es el que suele aparecer en los esquemas de desvío más difíciles de probar: retiros en efectivo. No transferencias con registro, no pagos a proveedores con factura. Dinero en efectivo, retirado por servidores públicos adscritos a la Secretaría de Finanzas y de Administración, sin que existiera justificación oficial o documental que acreditara su destino en actividades gubernamentales.

El efectivo borra rastros. También los deja, si alguien busca con suficiente determinación. La FECCED encontró los suyos.
Una detención que no llega sola
David “N” no es el primer exfuncionario de la administración Aispuro que enfrenta una orden de aprehensión por delitos relacionados con el manejo de recursos públicos. Desde que concluyó aquel sexenio, la Fiscalía Anticorrupción de Durango ha ejecutado varios mandatos judiciales contra personas que ocuparon cargos durante ese periodo.
Lo que está ocurriendo tiene una lógica institucional clara: las fiscalías con autonomía operativa y voluntad política pueden sostener investigaciones que trascienden los cambios de gobierno. No es justicia inmediata —han pasado más de tres años desde que terminó la administración investigada—, pero es la clase de persecución penal que los sistemas anticorrupción deben garantizar para que los cargos públicos tengan consecuencias reales.
David “N” queda ahora a disposición de la autoridad judicial correspondiente. Como establece el comunicado de la propia FECCED —y como lo exigen el artículo 20 constitucional y el Código Nacional de Procedimientos Penales— toda persona se presume inocente mientras no exista sentencia de un juez competente. El proceso acaba de comenzar.