Aseguran 2 patrullas de policía estatal con sospecha de robo en cateo militar en Guadalupe Victoria, Durango

El hallazgo en la comunidad de La Purísima dejó vehículos de alta gama y dos unidades de la Policía Estatal con sospecha de robo o clonación, pero el reporte oficial no precisa cantidad de armamento ni el origen confirmado de las patrullas
Un cateo realizado la tarde de este lunes en la localidad La Purísima, municipio de Guadalupe Victoria, Durango, derivó en el aseguramiento de vehículos de alta gama, armas de fuego y dos patrullas de la Policía Estatal con sospecha de haber sido robadas o clonadas, aunque ninguna autoridad ha confirmado hasta el momento el origen real de esas unidades ni se reportó la detención de persona alguna en el operativo.
El hallazgo y la orden judicial
Elementos del Ejército Mexicano, a través del grupo denominado “Acorazados”, detectaron durante labores de reconocimiento e investigación indicios de posibles hechos delictivos en una finca de la zona. Con base en esos indicios, los militares solicitaron ante un juez federal una orden de cateo, la cual fue autorizada. El predio donde se ejecutó la diligencia tiene una extensión aproximada de mil 500 hectáreas, lo que implicó una inspección de varias horas por parte de las fuerzas participantes.
Lo que se aseguró y lo que falta por confirmar
Una vez cumplimentado el mandamiento judicial, militares y personal de la Fiscalía General de la República (FGR) ingresaron al inmueble y aseguraron varios vehículos de alta gama, así como las dos patrullas de la Policía Estatal cuyo origen permanece sin esclarecer. También fueron localizadas diversas armas de fuego y equipo táctico, pero el reporte oficial no especifica cantidad, calibre ni tipo de armamento asegurado, un dato que sí suele difundirse en operativos similares recientes en la región y cuya ausencia deja incompleta la dimensión real del hallazgo.
La interrogante sobre las patrullas
El aseguramiento de las dos unidades de la Policía Estatal abre una pregunta que el reporte oficial no responde: si las patrullas fueron robadas a alguna corporación o si se trata de vehículos clonados —es decir, fabricados o modificados para simular unidades oficiales con fines delictivos—. Ambos escenarios tienen implicaciones distintas: uno apunta a un robo patrimonial contra el Estado, el otro a una operación de suplantación que facilitaría a grupos armados moverse con apariencia de autoridad.

Hasta el cierre de esta nota, ninguna corporación estatal ha confirmado el reporte de robo de unidades correspondientes a esa zona, ni se ha precisado si las placas o numeración de las patrullasaseguradas coinciden con un folio extraviado.
Cateo revela armas, vehículos de lujo y dos patrullas estatales bajo sospecha
Lo más importante
- El Ejército obtuvo una orden judicial tras detectar indicios de posibles actividades delictivas durante labores de reconocimiento.
- Dentro del predio fueron asegurados vehículos de alta gama, armas de fuego, equipo táctico y dos patrullas con apariencia oficial.
- Las autoridades no precisaron el número ni el calibre de las armas aseguradas, un dato que permanece pendiente de confirmación.
- La Fiscalía General de la República quedó a cargo de la investigación para determinar el origen de todos los bienes localizados.
La incógnita central
- Hasta ahora ninguna autoridad ha confirmado si las patrullas fueron robadas a una corporación estatal o si corresponden a unidades clonadas utilizadas por grupos criminales.
- Tampoco se informó quién ocupaba el inmueble, ya que el cateo concluyó sin personas detenidas pese a la magnitud del operativo.
El principal misterio permanece abierto. El aseguramiento de las dos patrullas estatales podría evidenciar un robo de unidades oficiales o una operación de clonación para suplantar a las autoridades. Hasta el momento, ninguna de las dos hipótesis ha sido confirmada públicamente.
Sin detenidos pese al alcance del operativo
Pese a la magnitud del predio intervenido y al volumen de bienes asegurados, las autoridades no reportaron personas detenidas durante el cateo, lo que deja abierta la pregunta sobre quién operaba el inmueble y bajo qué circunstancias evadió la presencia militar.
Todo lo asegurado quedó a disposición de la FGR, que deberá integrar la carpeta de investigación correspondiente para determinar tanto el origen de los vehículos como el posible uso del predio en actividades ilícitas, en un caso donde, hasta ahora, las piezas centrales del rompecabezas —identidad de los responsables y procedencia real de las patrullas— siguen sin resolverse públicamente.
