OFICIAL: Rafa Márquez asume el banquillo de la Selección Mexicana tras la salida de Javier Aguirre
La Federación Mexicana de Futbol formalizó el relevo luego de la eliminación del Tri en octavos de final del Mundial 2026; el exdefensa, quien fungía como auxiliar desde 2024, encabezará el proyecto rumbo a la Copa del Mundo de 2030
El abrazo llegó antes que el anuncio oficial. Minutos después de que México cayera 3-2 ante Inglaterra en los octavos de final del Mundial 2026 y quedara eliminado del torneo, Javier Aguirre se despidió del banquillo de la Selección Nacional y, en plena conferencia de prensa, señaló a su sucesor: Rafael Márquez, hasta entonces su auxiliar técnico, tomaría el mando del equipo. Horas más tarde, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) hizo oficial el nombramiento.
El cierre de un ciclo con sabor agridulce
La eliminación ante los ingleses puso fin a la tercera etapa de Aguirre al frente del Tri, la cual coincidió también con su tercera participación en un Mundial como estratega mexicano. Pese al resultado, el desempeño del equipo fue leído de forma favorable dentro del entorno futbolístico: México superó la fase de grupos y ganó un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo, algo que no ocurría desde hace varias décadas. En la conferencia posterior al encuentro, el técnico vasco confirmó que su ciclo había concluido y dedicó palabras de respaldo a quien lo sucedería, a quien describió como alguien “más que capacitado” para asumir el reto.
Un relevo planeado desde 2024
El nombramiento de Márquez no fue una decisión improvisada. Cuando la FMF contrató a Aguirre en 2024, la directiva ya había trazado un plan de sucesión a mediano plazo: el propio Aguirre incorporaría a su cuerpo técnico a la persona que eventualmente tomaría su lugar tras el Mundial. Márquez se integró a la estructura del combinado nacional en julio de ese año, después de dirigir al Real Alcalá y al filial del FC Barcelona, el Barça Atlètic, donde desarrolló buena parte de su formación como entrenador de futbolistas jóvenes. El comisionado de la FMF, Mikel Arriola, confirmó que el michoacano encabezará el llamado Proyecto Deportivo 2030, cuyo objetivo central es consolidar una nueva generación de jugadores.
De capitán histórico a estratega
Nacido en Zamora, Michoacán, Márquez es una de las figuras más relevantes en la historia del futbol mexicano. Como jugador disputó cinco Copas del Mundo y fue capitán de la Selección durante varios procesos. Su etapa más destacada la vivió en el FC Barcelona, club en el que ganó dos veces la Champions League, cuatro títulos de LaLiga y una Copa del Rey, alternando entre la defensa central y el mediocampo bajo entrenadores como Frank Rijkaard y Pep Guardiola. Cuenta además con la licencia UEFA Pro de entrenador, el máximo grado de certificación disponible en Europa para dirigir a nivel profesional.
Un cuerpo técnico en construcción
En torno al nuevo director técnico comienza a perfilarse un equipo de colaboradores. De acuerdo con reportes del entorno de la Selección aún no confirmados oficialmente por la Federación, Andrés Guardado —el futbolista mexicano con más partidos disputados en Europa— sería uno de los auxiliares que acompañen a Márquez, mientras que Alfredo Talavera se haría cargo de la preparación de porteros. También se manejaba la posible renovación de Duilio Davino dentro de la estructura. Ninguno de estos nombramientos ha sido oficializado por la FMF hasta el momento, por lo que se mantienen como información extraoficial.
La mira puesta en 2030
El nuevo ciclo de Márquez tendrá una duración de cuatro años, con la Copa del Mundo de 2030 como objetivo central. La Federación no ha publicado todavía el calendario oficial de actividades ni las sedes de los próximos partidos del equipo, aunque distintos reportes del entorno de selecciones nacionales ubican el debut del michoacano en el banquillo durante la fecha FIFA de otoño, sin que exista aún confirmación institucional al respecto. La tarea inmediata del estratega será administrar el relevo generacional de una plantilla que, pese a la eliminación mundialista, dejó señales de renovación entre sus jugadores más jóvenes.