Cinco bebés murieron en la misma UCIN del IMSS de Durango; sus familias ahora buscan respuestas ante la FGR
Cinco recién nacidos murieron entre el 15 y el 19 de septiembre dentro de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en Durango. Días después, sus familias siguen sin tener una explicación definitiva sobre qué ocurrió
Ahora han decidido llevar el caso ante la Fiscalía General de la República (FGR), con una pregunta que permanece abierta: si existió alguna acción u omisión que pudiera haber contribuido a los fallecimientos.
El caso ya está bajo investigación de autoridades federales. El IMSS confirmó los cinco decesos y puso en marcha una revisión clínica y epidemiológica para determinar las circunstancias particulares de cada muerte y establecer si existe algún factor común. Durante la vigilancia se detectó una bacteria sensible a antibióticos de uso habitual, aunque el propio Instituto ha señalado que su presencia, por sí sola, no explica los fallecimientos.
Cinco recién nacidos murieron en la misma unidad neonatal; sus familias buscan respuestas ante la FGR.
Una reunión que no resolvió las dudas
Para los padres, sin embargo, la investigación institucional no ha sido suficiente.
Después de una reunión con autoridades del IMSS, las familias sostienen que no recibieron dictámenes ni documentos que explicaran las causas de las muertes. Por ello decidieron acudir a la FGR y solicitar que se investigue lo ocurrido dentro de la unidad neonatal.
Diego Tobalín, padre de Darío, uno de los bebés fallecidos, explicó que buscan conocer si hubo responsabilidades detrás de una cadena de muertes ocurrida en pocos días y dentro del mismo espacio hospitalario.
La Fiscalía General del Estado de Durango, de acuerdo con lo señalado por las familias, les informó que el asunto no correspondía a su competencia.
Los días que cambiaron todo
Darío nació el 13 de agosto. Después de una cirugía, regresó a la UCIN para continuar su recuperación.
En esos días compartía la unidad con Liam, Victoria y otros recién nacidos. Sus familias terminaron conociéndose mientras enfrentaban una situación que se volvió cada vez más desconcertante.
El 15 de septiembre, varios familiares encontraron restringido el acceso durante el horario de visita. Una pareja logró ingresar y poco después recibió la noticia de que su hijo había muerto.
La escena se repitió esa misma tarde con otra familia. Cuando finalmente permitieron el acceso a los padres de Darío, ya había un tercer bebé fallecido.
Al día siguiente, el hospital informó que la unidad entraba en cuarentena. Para entonces permanecían internados Darío y Liam.
Después llegó el diagnóstico de choque séptico para Darío. El viernes, a las 10:30 de la mañana, sus padres fueron llamados para despedirse. Horas más tarde murió.
Un día después falleció Liam, gemelo de un hermano que no necesitó atención especializada y que permanece sano en casa.
De acuerdo con reportes públicos, los cinco fallecimientos ocurrieron entre el 15 y el 19 de septiembre.
Una bacteria, pero todavía ninguna explicación definitiva
El IMSS ha confirmado que durante la vigilancia epidemiológica se detectó una bacteria en la unidad. Sin embargo, hasta ahora las autoridades no han establecido una relación causal entre ese microorganismo y las cinco muertes.
La investigación involucra a especialistas del IMSS, la Secretaría de Salud, la Dirección General de Epidemiología, CENAPRECE y Cofepris. También se mantienen medidas de contención y restricciones para nuevos ingresos a la UCIN.
Las familias, mientras tanto, cuestionan las condiciones sanitarias que observaron antes del cierre de la unidad. Tobalín relató que, durante la cuarentena, comenzaron a llegar insumos de desinfección en cantidades que llamaron su atención.
“Lo que vimos fue una escena de terror. Vi a mi bebé muy mal, su cuerpecito en pésimas condiciones, pero a su alrededor todo estaba sellado con una limpieza exagerada”, describió.
Ese testimonio forma parte de las preguntas que ahora esperan que una investigación formal pueda responder.
Zoé Robledo ya está en Durango
La respuesta federal también escaló este martes.
Durante su conferencia matutina del 22 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el director general del IMSS, Zoé Robledo, se trasladó a Durango para atender personalmente el caso y mantener contacto con las familias.
El IMSS, por su parte, informó que continuará comunicando los resultados conforme sean verificados y que mantiene acompañamiento a las familias. La institución también señaló que, si se identifica alguna irregularidad, se actuará en consecuencia.
Por ahora, las preguntas centrales siguen abiertas: qué provocó las muertes, si existió un factor común y si alguna falla dentro de la atención hospitalaria tuvo relación con ellas.
Para los padres, ninguna investigación puede cambiar el desenlace. Lo que buscan ahora es saber qué ocurrió.
Darío era el primer hijo de Diego Tobalín.
“Vivimos una tortura lenta, un sufrimiento constante que nos marcó de por vida. No hay palabras para decir lo que sufrimos”, dijo.
Y esa es quizá la parte más difícil de este caso: cinco familias ya tienen una respuesta que nunca quisieron recibir. Lo que todavía no tienen es una explicación que les permita entender por qué sus hijos murieron.



