septiembre 08 2026

Diputado de Morena admite que 17 escuelas de la sierra de Durango operan con matrícula insuficiente

El diputado de Morena, Héctor Herrera Nuñez, afirmó que se logró evitar el cierre de planteles en la región de Las Quebradas mediante la incorporación de alumnos de comunidades cercanas y acuerdos con las familias

La baja matrícula puso en riesgo a 17 escuelas

La falta de alumnos estuvo a punto de provocar el cierre de alrededor de 17 escuelas ubicadas en comunidades de la región de Las Quebradas, en la Sierra de Durango, debido a que ya no contaban con la matrícula suficiente para conservar la asignación de maestros federales.

El diputado local de Morena, Héctor Herrera Nuñez, explicó que ante ese escenario se planteó la posibilidad de que algunos de estos planteles pasaran al esquema del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), una alternativa que habría modificado la atención educativa en comunidades serranas.

Sin embargo, señaló que se buscó mantener el modelo de educación con maestros federales y evitar que los estudiantes tuvieran que trasladarse a otras localidades para continuar sus estudios.

Alumnos de otras comunidades ayudaron a evitar cierres

De acuerdo con el legislador, una de las estrategias consistió en incorporar estudiantes de comunidades cercanas a las escuelas que estaban en riesgo de desaparecer por falta de matrícula.

En otros casos, agregó, se dialogó con los padres de familia para convencerlos de mantener a sus hijos en los planteles de sus propias comunidades, en lugar de enviarlos a otras localidades.

La estrategia permitió, según Herrera, mantener abiertas alrededor de 17 escuelas de la Sierra de Durango, con el acompañamiento de la Secretaría de Educación del Estado, que participó en la búsqueda de alternativas para conservar los servicios educativos en esta zona.

La situación refleja uno de los problemas que enfrentan las escuelas rurales y serranas: mantener un plantel abierto no depende únicamente de contar con infraestructura, sino también de disponer de suficientes estudiantes y maestros para justificar su operación.

Deslaves y lluvias también afectan a las escuelas

El panorama educativo se suma a los daños provocados por las lluvias recientes en distintas comunidades de la Sierra de Durango.

En el municipio de Otáez, un deslave ocasionó daños en la Casa del Maestro y dejó completamente afectada un aula. Hector Herrera señaló que, aunque el incidente no representa por ahora un riesgo para la continuidad del ciclo escolar, será necesario encontrar una sede temporal mientras se determina cómo reparar o reconstruir el espacio educativo.

Los habitantes de la comunidad, explicó, ya analizan alternativas para contar con un lugar donde los estudiantes puedan continuar con sus actividades mientras se atiende el daño.

En La Vaquita, municipio de Santiago Papasquiaro, las lluvias también provocaron afectaciones importantes en varias viviendas después de una tromba. Ante estas condiciones, el diputado consideró necesario revisar también el estado de las escuelas ubicadas en las comunidades afectadas.

El debate educativo y los resultados escolares

Herrera Nuñez también rechazó las críticas de legisladores del PRI y del PAN que atribuyen a Morena los resultados recientes en materia educativa. El diputado defendió el modelo de la Nueva Escuela Mexicana y sostuvo que plantea una transformación en la manera de enseñar y aprender.

Afirmó que el objetivo es que los estudiantes desarrollen capacidades de análisis, pensamiento crítico y aprendizaje autónomo, en lugar de limitarse a reproducir los conocimientos transmitidos por los profesores.

El legislador consideró que los resultados educativos deben analizarse como parte de un proceso y reconoció que existen indicadores que requieren mejorar. Frente a los cuestionamientos por el número de estudiantes que no alcanzaron los resultados esperados, sostuvo que las autoridades educativas deben identificar las áreas de oportunidad y trabajar para elevar el desempeño escolar.

Para las comunidades serranas, sin embargo, el desafío comienza antes de medir los resultados académicos: mantener abiertas las escuelas, garantizar maestros y conservar infraestructura suficiente para que los alumnos puedan estudiar sin abandonar sus localidades.