agosto 21 2026

Héctor Kotsifakis interpreta a ‘El Chapo’ Guzmán en ‘La Captura’ y busca alejarse de la apología del narco

El actor lagunero asume el reto de encarnar a Joaquín Guzmán Loera en la nueva película de Chava Cartas, una producción que pretende contar la historia de su captura sin idealizar al crimen organizado.

Héctor Kotsifakis se enfrenta a uno de los personajes más reconocibles, controvertidos y complejos de la historia reciente de México. El actor interpreta a Joaquín “El Chapo” Guzmán en La Captura, la película dirigida por Chava Cartas que aborda el operativo para detener al exlíder del Cártel de Sinaloa desde una mirada alejada de las narrativas que han convertido al narcotráfico en espectáculo.

La producción llega en un momento en que las series, películas y contenidos digitales sobre el crimen organizado ocupan una parte importante de la conversación pública. Frente a los relatos que privilegian el poder, el dinero y la violencia como elementos atractivos, La Captura propone centrar su atención en las consecuencias de esa realidad y en la complejidad de perseguir a uno de los criminales más buscados del país.

Para Kotsifakis, el desafío no consistió únicamente en reproducir la apariencia o la forma de hablar de Guzmán Loera. El actor tuvo que construir una interpretación que evitara dos extremos: convertir al personaje en una figura admirable o reducirlo a una representación superficial del mal.

El reto de interpretar a Joaquín Guzmán Loera

Dar vida a “El Chapo” implica acercarse a una figura que forma parte de la memoria colectiva de México. Su nombre ha aparecido durante décadas en noticieros, investigaciones judiciales, reportajes, canciones y producciones audiovisuales. Esa exposición convierte al personaje en un reto para cualquier intérprete, pues existe una imagen previa construida por el público.

Kotsifakis ha señalado que asumir el papel representó una responsabilidad artística y social. La intención no era crear una versión complaciente de un capo ni convertirlo en una caricatura desprovista de matices. La película busca retratar la dimensión humana y contradictoria del personaje sin perder de vista el daño asociado al narcotráfico.

El actor se aproxima así a una figura que, aunque se encuentra vinculada a hechos violentos y a una estructura criminal, no puede ser interpretada desde una sola perspectiva. El reto consiste en entender los mecanismos de poder, las tensiones personales y el entorno que rodea al personaje, sin justificar sus decisiones ni romantizar su historia.

Una trayectoria de más de dos décadas

Héctor Kotsifakis nació en Torreón, Coahuila, y ha desarrollado una carrera de más de 20 años en el teatro, el cine y la televisión. Su trabajo le ha permitido transitar por distintos géneros y personajes, hasta consolidarse como uno de los intérpretes con mayor presencia en producciones mexicanas contemporáneas.

El actor ha participado en títulos como Malverde: el santo patrón, una producción vinculada al universo de las historias sobre narcotráfico; Los Gringo Hunters; la adaptación cinematográfica de Pedro Páramo y la serie Santita. Cada proyecto le ha exigido registros distintos, desde relatos de ficción histórica hasta dramas contemporáneos y producciones de alcance internacional.

Su incorporación a La Captura representa uno de sus papeles más delicados por la carga simbólica del personaje. Interpretar a una figura real exige investigar, observar y construir una presencia escénica reconocible, pero también asumir que el resultado será sometido a la comparación constante con la imagen pública del personaje.

‘La Captura’ y otra forma de narrar el narco

La película de Chava Cartas se distancia de los relatos que presentan a los líderes criminales como personajes aspiracionales. En lugar de glorificar la vida delictiva, la propuesta plantea una historia enfocada en la captura de Guzmán y en las implicaciones de un operativo que concentró la atención nacional e internacional.

Este enfoque adquiere relevancia en un contexto donde las historias de narcotráfico se han multiplicado en las plataformas de streaming y la televisión. Algunas de esas producciones han generado debate por el riesgo de convertir la violencia y las estructuras criminales en entretenimiento sin contexto.

La Captura busca intervenir en esa discusión desde el cine. La intención de sus creadores no es negar el interés que despierta la figura de “El Chapo”, sino abordar ese interés con una mirada crítica. La película parte de un hecho conocido, pero intenta mostrarlo sin convertir al protagonista en un héroe ni en una leyenda.

El equilibrio entre realidad y ficción

La interpretación de Héctor Kotsifakis será uno de los ejes de la película. Su personaje deberá reflejar la presencia de un hombre que ejerció poder durante años, pero también evitar que esa representación se convierta en una celebración de su figura.

El actor asume, de esta manera, un papel que obliga a cuestionar cómo se representan los personajes vinculados con el crimen organizado en el audiovisual mexicano. La diferencia no está solo en contar una historia sobre “El Chapo” Guzmán, sino en decidir desde qué lugar se cuenta y qué mirada se propone al espectador.

Con La Captura, Kotsifakis y Chava Cartas apuestan por una narrativa que busca alejarse del mito y acercarse a las contradicciones de uno de los personajes más polémicos de México.