De “migración por miedo” a ataque con drones: el drama de las familias desplazadas de El Durazno, Tamazula
Horas después de que las autoridades de Durango negaran que existía desplazamiento forzado, el convoy de 30 vehículos con civiles escoltados por el Ejército fue emboscado con fuego armado y artefactos lanzados desde drones. Hay víctimas mortales
Durango, Durango, a 11 de Mayo de 2026.- La sierra de Tamazula, Durango, vivió este sábado una jornada que resume con crueldad la crisis de seguridad que arrastra la región: primero las autoridades reconocieron que las familias de El Durazno huían “por miedo” —aunque sin calificarlo como desplazamiento forzado— y horas después ese mismo convoy de familias fue atacado con fuego armado y drones con artefactos explosivos mientras era escoltado por el Ejército Mexicano. El saldo extraoficial reporta varias víctimas mortales.
El antecedente: “la gente migra por miedo”, dijo la SSP horas antes
Durante la mañana del lunes, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Durango (SSPD), Óscar Galván, salió a declarar que los movimientos de habitantes en la sierra de Tamazula no constituían un desplazamiento forzado. “Al sentirse en riesgo por algunos hechos de violencia cercanos, pues entonces tratan de migrar”, fueron sus palabras.
La postura oficial evitó el término “desplazamiento forzado” —que implica obligaciones jurídicas específicas para el Estado— y anunció en cambio un refuerzo de seguridad con presencia permanente en El Durazno y otras comunidades de Tamazula, además de coordinación con autoridades de Chihuahua para vigilar la franja serrana limítrofe.
Las autoridades también reconocieron que la violencia ya afectaba el suministro de gasolina y alimentos en la sierra, y que el operativo contemplaba escoltas para mantener abiertas las rutas de abastecimiento.
El ataque: cómo fue la emboscada al convoy en el camino Atascaderos–Guadalupe y Calvo
Por la tarde, aproximadamente 100 personas de El Durazno —incluyendo familias completas— abandonaban la comunidad a bordo de unos 30 vehículos con destino a Guadalupe y Calvo, Chihuahua, escoltados por elementos de la Agencia Estatal de Investigación y el Ejército Mexicano.
Sobre el camino que conecta Atascaderos con Guadalupe y Calvo, el convoy fue interceptado por civiles armados. Versiones preliminares señalan que desde drones fueron lanzados artefactos explosivos contra las unidades de seguridad y los vehículos civiles, generando momentos de pánico entre quienes huían.
Drones armados: una escalada sin precedente en la región
El empleo de drones como plataforma ofensiva contra un convoy de civiles representa una nueva dimensión en la violencia de la sierra. Esta táctica, ya documentada en otras regiones del país, supone un desafío crítico para las corporaciones que operan en terrenos de acceso limitado donde la ventaja aérea de los grupos armados neutraliza parcialmente la capacidad de respuesta institucional.
Operativo de emergencia: Ejército, Guardia Nacional y apoyo aéreo en la sierra
Tras el ataque, se desplegó un operativo de emergencia con participación de:
- Ejército Mexicano
- Guardia Nacional
- Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Durango
- Policía Investigadora
- Apoyo aéreo para reconocimiento y rescate de personas
Las complicadas condiciones geográficas de la sierra mantienen limitadas las comunicaciones con algunos grupos desplegados, razón por la que las autoridades guardan hermetismo sobre el saldo total del enfrentamiento.

¿Cuántas víctimas hay? Lo que se sabe y lo que aún se investiga
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han emitido un parte oficial de bajas. Extraoficialmente se reportan varias víctimas mortales. La información se actualizará conforme las corporaciones de seguridad restablezcan comunicación con todas las unidades en campo y las condiciones de la sierra permitan el acceso a la zona del ataque.
Contexto: la sierra Durango-Chihuahua, zona de disputa armada permanente
La franja serrana entre ambos estados ha registrado en los últimos meses diversos episodios de violencia relacionados con la disputa territorial entre grupos armados. La geografía accidentada, las rutas de comunicación limitadas y el aislamiento de comunidades como El Durazno dificultan tanto la respuesta institucional como la cobertura periodística en tiempo real.
Lo ocurrido este sábado resume con precisión el círculo que atrapa a estas comunidades: el miedo provoca que las familias intenten salir, y el intento de salida se convierte en blanco. Mientras tanto, el reto inmediato para las autoridades ya no es solo recuperar la sensación de seguridad en la sierra, sino rescatar a quienes quedaron atrapados en medio del ataque.
Y finalemente de los reportes recabados, en la franja fronteriza que comunica a los estados de Durango y Chihuahua ya se encuentran esperando a los grupos de personas elementos de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, para brindarles el apoyo necesario.


